viernes, 2 de febrero de 2018

¿Quién te has creído que eres?

Algunos individuos están empeñados en ponerle precio a tu trabajo, muchos justificándose desde el argumento de que para pagarte a ti 10, prefieren pagar 1000 a otro que goce de su simpatía. Da igual si es peor cantante que tú, la cuestión es intentar presionarte para conseguir que te amilanes y cedas. No tengo por qué regalar mi trabajo y desde luego si estuviera dispuesta a hacerlo, elegiría yo cuándo, dónde y por qué. 

 
Por desgracia es algo a lo que terminé acostumbrándome. Siempre hubo quien se permitió el lujo de preguntarme el caché para segundos después cuestionar si lo merecía o no. También he tenido que enfrentarme a comentarios que ponían en duda mi compromiso con las Islas por no estar dispuesta a participar en eventos donde los artistas canarios no cobraban y los demás sí. Existe una tendencia (incomprensible desde mi perspectiva) a considerar al producto de la tierra como una especie de marca blanca. No sé si es un defecto cultural o si es que realmente los canarios creemos que no nos merecemos un reconocimiento. Y desde luego el hecho de tener que abandonar a tu gente para poder labrarte un porvenir viene a describir a la perfección el estado en que se encuentra la cultura en la comunidad. Me gustaría decir que se trata de un caso aislado, que solo yo he sufrido semejante batacazo, pero lamentablemente he conocido a un número ilimitado de canarios que se han tenido que alejar de los suyos porque en su tierra el futuro para los artistas es mucho más opaco que en cualquier otra parte. Y mientras tanto, los pocos que aún queremos seguir trabajando allá tenemos que soportar por parte de algunos de nuestros paisanos que se nos trate de artistas de segundo nivel. El crecimiento de un pueblo radica en la confianza en los suyos y el apoyo a quienes llevan por bandera sus raíces. Eso sí, ten un golpe de suerte en la vida y comienza a salir cada día en televisión en horario prime time y verás cómo de repente eres la canaria por excelencia. Pero nada es para siempre y cuando te quieres dar cuenta, vuelves a ser una marginada social más. Da igual si tienes un nuevo proyecto teatral que vender, si vas a participar en un evento importante que quieres promocionar o si pretendes hacer campaña a favor de una causa en la que crees. Si no sales en televisión ya no eres importante y por ende vuelves a ser esa marca blanca desechable. Por suerte no todos los amigos que tengo en los medios son así, y tengo que agradecer a los mismos el apoyo que me han brindado tras años de trabajo en las sombras.

- Como tú las hay a patadas, incluso mejores que están peleándose por hacer lo mismo y gratis.- Dijeron decenas de personajes a lo largo de mi trayectoria.-

Oh sí. Lo mismo y gratis. Claro está que si esos que cantan mejor que yo tienen una profesión remunerada y se dedican a cantar en su tiempo libre no les incomodará el hecho de hacerlo por amor al arte. Y luego hay quiénes aun teniendo un sueldo aceptan ir a un local cobrando una miseria. Ahí está el verdadero cáncer del mundillo: El intrusismo laboral. Y el problema no es que haya gente que cante por mero entretenimiento, sino que no haya un medidor de calidad que determine quién debe hacerlo profesionalmente y quién no. ¿Acaso yo no tendría que recibir una formación si quisiera convertirme en piloto? ¿Subirían ustedes a un avión si lo manejara alguien que no se ha preparado para ello? 
 

- No ha pilotado en la vida, pero en el ordenador tiene un juego de aviación y dice que nunca se ha estrellado. Además, es tan simpática... Y lo mejor de todo es que cobra tres veces menos que el piloto cualificado.-

Siempre habrá alguien para refutar estos argumentos: -Saray, no seas exagerada, que alguien que no tiene ni idea se ponga a cantar en salas no es tan trascendental.- Pero sí lo es desde el momento en que afecta a un profesional, a alguien que se ha dejado la piel para labrarse un futuro que ahora se ha vuelto de paja por culpa de quienes favorecen la economía sumergida contribuyendo a la vez a una mayor precariedad en el sector. Por favor, si no eres profesional y no tienes intención de renunciar a todo cuanto tienes por convertirte en uno, mejor canta en tu casa o en un karaoke. Ya es bastante complicado tener que luchar contra todos los elementos sucios y desagradables que implica dedicarse a esto. Gracias. 

 

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